El presidente electo Abelardo De la Espriella iniciaría su gobierno con una amplia mayoría en el Congreso gracias al respaldo del Centro Democrático, Salvación Nacional, Cambio Radical, el Partido Conservador, La U, MIRA y el posible apoyo del Partido Liberal.
De concretarse esa coalición, el nuevo mandatario contaría con cerca de 63 senadores y alrededor de 102 representantes a la Cámara, una base suficiente para tramitar las principales iniciativas de su gobierno.
No obstante, la gobernabilidad sigue siendo una incógnita. Durante la campaña, De la Espriella mantuvo distancia de los partidos tradicionales y hasta el momento no ha sostenido acercamientos formales con las bancadas. Su futuro ministro del Interior, Rodrigo Lara, aseguró que la relación con el Congreso será “por encima de la mesa” y sin acuerdos burocráticos.
Varios congresistas consideran que, aunque las mayorías parecen aseguradas en el papel, el verdadero reto será consolidar una relación política estable que permita mantener el respaldo de los partidos durante los próximos cuatro años y sacar adelante el Plan Nacional de Desarrollo y las reformas del nuevo Gobierno.