El Gobierno tomó una decisión de alto costo político y ambiental: comenzará la eutanasia de más de 80 hipopótamos invasores en el país. Así lo confirmó la ministra de Ambiente, Irene Vélez.
Los animales descienden de los cuatro ejemplares que ingresaron ilegalmente a la Hacienda Nápoles durante la época de Pablo Escobar. Más de 30 años después, la especie no solo se expandió sin control, sino que ya presenta problemas genéticos.
“Esta población surge de solo cuatro hipopótamos, lo que ha generado endogamia y daños visibles en algunos individuos”, explicó la ministra.
Para ejecutar la intervención, el Gobierno destinará $7.200 millones, recursos que serán manejados por las Corporaciones Autónomas Regionales en las zonas donde hoy se concentra la especie. Los primeros puntos de acción serán la Isla del Silencio, en el Magdalena Medio, y la misma Hacienda Nápoles.
Las cifras evidencian la magnitud del problema. En 2022, la Universidad Nacional de Colombia registró 169 hipopótamos, pero las proyecciones advierten que podrían superar los 500 en 2030 si no se toman medidas urgentes.
Expertos coinciden en que se trata de una especie invasora sin control natural. Sin depredadores, su crecimiento desbordado ya está afectando ecosistemas, biodiversidad, comunidades cercanas y actividades económicas.
Aunque desde 2024 el Ministerio había planteado alternativas como traslado o confinamiento mediante la resolución 0774, la cautela frente a decisiones impopulares terminó frenando el alcance de esas medidas.